lunes, 1 de agosto de 2011

Pinturas ignífugas e intumescentes

LA INTUMESCENCIA

El concepto de intumescencia da lugar a las pinturas intumescentes, cuya característica principal es la de retardar el ascenso de la temperatura de las estructuras que protegen. El espesor de estos recubrimientos puede aumentar 30 veces o más en presencia de fuego con lo que proporciona aislamiento térmico al substrato para que no alcance su temperatura crítica, que en el caso del acero es de 500ºC.

La resistencia al fuego de una estructura se define como el tiempo necesario para que dicha estructura, cuando se somete a un ciclo térmico normalizado mediante exposición a un foco calorífico, se define como el período de tiempo durante el cual dicha estructura cumple los criterios funcionales necesarios para el desempeño de su misión. Estos criterios funcionales son los siguientes:

• Estabilidad mecánica de la estructura.
• Aislamiento térmico.
• Estanqueidad de llamas y/o gases calientes emitidos.
• No emisión de gases inflamables.

Cuando la estructura en cuestión tiene la misión principal de soporte mecánico se considera sólo la estabilidad mecánica, y se define el concepto de estabilidad al fuego (EF).

Los ensayos para determinar la EF, descritos en la norma UNE 23.093 y PNE 23.820, indican las siguientes características, entre otras, para considerar una pintura intumescente como satisfactoria:

• Desarrollo visible de la intumescencia.
• La intumescencia no se desprende espontáneamente.
• La intumescencia presenta consistencia gomosa y no quebradiza.
• La temperatura señalada por un termopar colocado en la cara no pintada de la probeta (contraria al foco de calor) no excede de 180ºC, alcanzando dicho valor en un tiempo superior al que se precisa para que un blanco eleve su temperatura a 500ºC (temperatura crítica o de recristalización del acero) y debe mantenerse constante durante un tiempo que indica la eficacia del producto o sistema, en el sentido de tiempo, en que se retarda la pérdida de estabilidad mecánica de la estructura (recristalización del acero).


LA INFLAMABILIDAD
El concepto de inflamabilidad da lugar a las pinturas ignífugas, cuya característica principal es la de ser no inflamables y/o incombustibles, es decir, producen llamas y/o emisiones mínimas.

El ensayo de reacción al fuego, descrito en las normas ASTM E 84/162 y UNE 23.727, determina el comportamiento de las pinturas ignífugas midiendo el desarrollo de las llamas, el volumen de humos emitidos, el tiempo que tarda en inflamarse el recubrimiento y el índice de combustibilidad (pérdida de peso).
El ensayo se realiza sobre placas de diversos materiales, como el fibrocemento, el hormigón, la madera, el plástico, el acero, etc. Puesto que se valora el conjunto substrato-pintura, se puede obtener diferente calificación para una misma pintura sobre substratos diferentes ya que la transmisión de calor depende del substrato y del recubrimiento. Las normas establecen una clasificación según el grado de inflamabilidad y combustibilidad.

Ignífugos. Los pigmentos ignífugos, como el óxido antimonioso, Sb2O3, se convierte en óxido antimónico, Sb2O5, por calentamiento, consume el oxígeno del ambiente y, por lo tanto, disminuye la facilidad de combustión, ya que provoca ausencia de comburente.


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